La mina Weda Bay, copropiedad de Eramet, Tsingshan y Antam, ha suspendido sus operaciones para realizar trabajos de mantenimiento en medio de drásticos recortes de cuota, lo que marca un cambio crítico en la política del níquel de Indonesia.
La cuota de extracción anual de la mina se redujo de 42 millones de toneladas húmedas en 2025 a 12 millones en 2026 (una caída del 71%). El rápido agotamiento del mineral durante los primeros meses del año obligó a su cierre. La fijación de precios del níquel a nivel mundial ahora está dictada por los límites regulatorios de Indonesia, en lugar de por las reservas minerales.
Indonesia endureció las cuotas principalmente para hacerse con el control de los precios del níquel a nivel global. La sobreexpansión anterior provocó un exceso de oferta y una caída de los precios del níquel en la LME; por ello, el país cambió los permisos de minería a un control anual de cuotas para gestionar intencionalmente la oferta.
